Virgen del Carmen

Oración a la Virgen del Carmen para iluminación y protección ¡Oh Santísima Virgen del Carmen!

¡Oh inmaculada Virgen María del Carmen!
dulcísima Madre de Dios
reina de los Ángeles
abogada de los pecadores y
seguro consuelo de atribulados
escuchad benigna, os suplico
los ruegos de este vuestro siervo
y concededme por vuestra gracia
que sea yo del número de aquellos
que Vos amáis y bondadosa favorecéis.

Purificad, oh purísima Virgen!
mi corazón de toda inmundicia de pecado
alejad de mí todo lo que desagrade
a vuestro castísimos ojos
librad mi alma de todo afecto terreno
e inspirándome el amor
de los bienes celestiales y eternos
haced, benignísima Señora
que este amor sea mi único afán,
el único móvil de todos mis pensamientos
y también de todos mis afectos.

Rogad ahora y siempre por mí
¡oh Virgen Sacrosanta!
y muy particularmente
en la hora de mi muerte
en aquel tremendo momento
en que estaré próximo a dar cuenta
de todas mis obrar y de toda mi vida
al justo y severo Juez de vivos y muertos.

No me abandonéis, no os apartéis de mí
¡Oh Virgen gloriosa y bendita!
ya que con todo el afecto que me es posible
encomiendo a vuestra piedad y cuidado
la salvación de mi pobre alma
y la pureza de mi miserable cuerpo.

Defendedme, Señora, Madre Mía
de todos los males y peligros de este mundo
y dignaos interceded por mí a vuestro divino Hijo
para que logre yo el perdón de todos mis pecados
de los cuales me arrepiento sinceramente
por haber ofendido con ellos
a un Dios infinitamente bueno
e infinitamente digno de ser amado.

Dadme, ¡Oh dulce y cariñosa Madre mía!
una verdadera fe, una firme esperanza
una caridad ardiente
y alcanzadme la gracia del Espíritu Santo
con la cual pueda hacer siempre y en todo momento y lugar
su justísima y santísima voluntad.

Dignaos por vuestra piedad y clemencia
¡Oh gloriosa Reina del Carmen!
preservar esta ciudad del hambre
de la peste, de la guerra
pero principalmente de toda blasfemia
y de todo pecado mortal.

Proteged así mismo a mis parientes y amigos
contra todos los males espirituales y corporales.

Os recomiendo también
¡Oh bondadosa Señora!
las santas almas del Purgatorio
suplicad, interceded, interponed
vuestro todopoderosa valimiento
cerda de vuestro divino y bondadoso Jesús
para que libres de aquellas vengadoras llamas
y colocadas en el Empíreo
gocen allí eternamente de la gloria
en vuestra compañía, y rueguen a Dios
por mí, infeliz pecador.

Amén